El YO y el TU

Es el cumpleaños de Nico y sus padres le regalan un paquete muy bien envuelto. Nico lo abre y encuentra el osito de peluche que se convertirá en uno de sus muñecos más queridos. Nico empieza a jugar con el osito, le da de comer, se lo sube a caballito y le enseña a andar.

De pronto, mientras caminan, el osito se suelta de las manos de Nico y se escapa corriendo, mirando si Nico le sigue. Se esconde detrás de una puerta y le espera para darle un susto. Primero Nico se asusta, pero después se abrazan y ríen juntos.

¿Cómo le llamará? Le llamará Yotu.

 

Mi motivación

Inicialmente este relato surge de la intención de dibujar y escribir un cuento para divertir a los niños, contando la primera aventura de un osito travieso.

El nombre de Yotu aparece después de una segunda lectura, una segunda mirada al conjunto de las imágenes, dejando que estas me hablaran, y en la que tomé conciencia del background de referentes que había contemplado al crear la historia.

Recordé que el osito representa un “objeto transicional”, aquel juguete con el que los niños establecen un estrecho vínculo, a menudo de amor y de odio (ahora te quiero, ahora te abollo) (ver Winnicot y otros) porque los pequeños atribuyen características “maternales” al juguete a la vez que lo pueden controlar. El juguete, que podría ser incluso un trapo, les ayuda a a tomar distancia en ese momento en que los niños no tienen claros los límites entre el “tú” y el “yo”. He aquí el nombre de YOTU.

La inspiración la encontré, en parte, en los cómics de Calvin &Hobbes. Un personaje que comparte experiencias con un juguete que tiene vida propia.

 

Para los niños

La mayoría de los niños establecen mucha empatía con Yotu porque, quizás mejor que los adultos, entienden de qué va esta historia que siendo muy sencilla, su contenido no es nada simple…

 

Para los adultos

Los mayores pueden extraer también un sencillo e importante mensaje con la reacción de Nico: cuando el osito se suelta de las manos, deja de ser el osito objeto de cuidados y juegos y pasa a representar un sujeto con iniciativa propia. La reacción de Nico no es la de retenerlo, sino la de dejarle “hacer” y dejarle “ser”, para poder ser y hacer juntos.

La historia hace un guiño a la construcción del Yo, a la conquista de la autonomía.
Este hecho es válido para tratarlo en casa, en la escuela y en las relaciones humanas en general.

 

Otras fuentes

El global de la historia se fundamenta en el llamado “Juego simbólico” de los niños, que jugando con los juguetes, en ese “es y no es”, los animan en su imaginación, de forma que los juguetes también juegan con ellos.

“La formación del símbolo en el niño” (1946) Jean Piaget y otros.

 

Para las educadoras y educadores

Para profundizar en el tema:
“Estar juntos” conferencia Dr. Carlos Skliar

Pia Vilarrubias

Carrito